domingo, 4 de julio de 2010

La nueva idea de hombre


Unidad No 1:Principales problemas europeos, durante el Renacimiento y su influencia en México Documento No 1.
León Portilla, et. al. Estudios de Historia de la Filosofía en México, UNAM, México, 1973
1.2 Conocer los problemas éticos de los siglos XVI y XVIII, derivados del México Colonial; revisando los planteamientos de los humanistas españoles y de los primeros filósofos mestizos sobre la racionalidad, la libertad y la dignidad de los I conquistados, para que comprenda la influencia que tuvo el Humanismo
Diseño de material instruccional: Cleopatra Berenice Areli Rodríguez Morales.
Objetivo de lectura: A través de este texto vas a conocer los argumentos a favor y en contra de la racionalidad de los indígenas. Además podrás conocer quiénes fueron los frailes que estuvieron a favor de la causa indígena y quiénes estuvieron en contra, así cómo surgió un nuevos concepto de ser humano, para que comprendas la importancia del humanismo renacentista en México
Organizador anticipado: Durante el Renacimiento Europeo, esto es, en los siglos XV y XVI es cuando se da el descubrimiento de América, en el año de 1492. Y es en 1519 cuando Hemán Cortés llega a tierras Mexicanas. A su paso fue conquistando pueblos y haciendo alianzas para lograr la conquista de imperio Azteca. Después de una larga lucha y sufrir el asedio de los españoles finalmente los aztecas fueron derrotados un martes 13 de agosto de 1521. La conquista trajo como consecuencia tres grandes problemas: la naturaleza de los indios, la incorporación de los indígenas a la nueva cultura y el problema jurídico que suscito la conquista y la colonización, empezando por el de la legitimidad de la soberanía española.

INSTRUCCIONES: Lee el siguiente documento, contesta las preguntas intercaladas que aparecen a lo largo del mismo y, elabora un mapa conceptual sobre el tema, en tu cuaderno

Una nueva idea de hombre.

Desde un principio desconcertó a los recién llegados el modo de vivir de los indígenas, tan distinto del que ellos siempre habían visto, y cuando en su forzada convivencia con ellos surgieron choques y conflictos, algunos llegaron a juzgarlos tan despectivamente que sus expresiones inducirían a creer que habían negado la naturaleza racional de los indios. Así el grave Dávila Padilla escribía en 1596 que "hubo gente, y no sin letras, que puso en duda si los indios eran verdaderamente hombres de la misma naturaleza que nosotros". Refuerza este testimonio el de Remesal, quien veinte años después, recogiendo como de costumbre las informaciones de fray Bartolomé de las Casas, aclara que "esta opinión diabólica tuvo principio en la isla española...Lleváronla muchos a México y sembráronla por la comarca; principalmente los soldados que entraban a descubrimientos y conquista y nuestra provincia de Guatemala quedó bien inficionada de ella".
Y tanto se propagó que el obispo de Darien, fray Juan de Quevedo, atestiguó ante Carlos V en Barcelona que "según la noticia que de los de la tierra donde he estado tengo y los de las otras tierras que viniendo camino vi, aquellas gentes, eran fieras a natura". Más extremoso, si cabe, es fray Tomás de Ortiz quien presentó al Consejo de las Indias un largo informe en el que afirma que:
"Ios hombres de tierra firme de las Indias hasta diez o doce años parece han de salir de alguna crianza y virtud; de ahí en adelante se tornan como brutos animales. En fin, digo que nunca crió Dios tan crecida gente en vicios y bestialidad sin mezcla de bondad y policía". Aproximadamente la misma opinión manifestaron fray Servando de Mesa, Fernández de Oviedo, una de las fuentes de Ginés de Sepúlveda, y en México fray Domingo de Betanzos, aunque a la hora de su muerte se retracto de haber dicho que "los indios eran bestias".
¿Por qué llegaron los españoles a la conclusión de que los indígenas no eran seres racionales?

El bando opuesto tuvo, sin embargo, grandes y autorizados patrones. Los primeros, Cristóbal Colón y los Reyes Católicos, quienes nunca dudaron de la naturaleza racional de los indios, a los que consideraron vasallos suyos, libres e iguales a los de España, aunque de momento no estuvieran preparados para ejercer todos sus derechos. A su vez Alejandro VI en su bula fnter Caetera los declaró aptos para ingresar a la cristiandad en paridad de condiciones que los demás hombres. En la Isla Española fray Antonio de Montesinos defendió ardorosamente en 1511 que los indios eran hombres con ánimas racionales. Sus argumentos llevados a España por su hermano fray Reginaldo, convencieron plenamente a los dominicos de San Esteban de Salamanca, donde ser reunieron trece maestros de Teología y acordaron "contra los que aquel error (el de que los indios no eran capaces de recibir la fe cristiana) tuvieran con pertinencia lo defendiese, se debía proceder con muerte de fuego como contra los herejes"
En México, Hemán Cortés en su Segunda Carta de relación escribió "que considerando esta gente bárbara y tan apartada del conocimiento de Dios y de la comunicación de otras naciones de razón, es cosa admirable ver la que tienen en todas sus cosas". Es la misma tesis que propago con copia de argumentos toda su vida, el brioso fray Bartolomé de las Casas. Sin su desmesura lo mismo sostienen los franciscanos. Ya en 1531 abogan por los indios en carta colectiva al emperador Canos V, que suscriben fray Juan de Zumárraga, fray Martín de Valencia, fray Luis de Fuensalida y otros. Motolinia a su vez afirma:
El que enseño a los hombres la ciencia, ese mismo proveyó y dio a estos indios naturales grande ingenio y habilidad para aprender todas las ciencias, artes y oficios que se les han enseñado.
Fray Bemardino de Sahagún con toda su autoridad declaró que "hay entre ellos sujetos muy capaces para las letras y teología". No es menos elogioso el testimonio que en 1533 dieron en pro de los indios fray jacobo de Esteva, fray Cristóbal de Zamora y otros seis de los doce misioneros franciscanos que vinieron a México?
¿Cuáles fueron los argumentos a favor de la racionalidad de los indígenas?

No fueron franciscanos sino dominicos, los que llevaron la contienda al Santo Padre, que entonces lo era Paulo 111. . Ante él se hicieron abogados de los indios fray Bemardino de Minaya y el primer obispo de la Nueva España, el insigne fray Julián Garcés. Le envió éste una extensa carta, que es por su fondo y por su forma, el más hermosos alegato de la causa india. Resultado de estas gestiones fue la bula Unigenitus Deus dada por Paulo 11/ en 1SS7. En ella se lee:

“Teniendo en cuenta que aquellos Indios como verdaderos hombres que son, no solamente son capaces de la fe cristiana, sino que se acercaron a ella con muchísimo deseo, y queriendo proveer los convenientes remedios a estas cosas, con autoridad apostólica por las presentes letras determinamos y declaramos que....los indios... aun cuando estén fuera de la fe, no están, sin embargo, privados, ni hábiles para ser privados de su libertad, ni del dominio de sus cosas; más aún, pueden libre y lícitamente estar en posesión y gozar de tal dominio y libertad y no se les debe reducir a esclavitud”

De momento quedó acabada la controversia, pero retoño trece años después, cuando el famosos humanista cordobés Juan Ginés de Sepúlveda, cronista real, escribió su famosos Democrates alter, al que fray Bartolomé de las Casas, ya antes de que se publicara, hizo una tenacísima oposición.
Tanto fue el revuelo que le pareció necesario al príncipe Felipe que ventilaran sus diferencias ante una junta integrada por letrados tan calificados como Melchor Cano, Domingo Soto, Gregario López, Bartolomé de Miranda... Se celebró en Valladolid en dos series de sesiones que tuvieron lugar en los ailos 1550 y 155l.

¿ A favor de qué postura se pronunció el Papa Paulo III?

La controversia se mantuvo en el marco de las ideas antropológicas y políticas de Aristóteles. Las conocía a fondo y directamente Sepúlveda y a base de ellas construyó su argumentación. Parte del principio aristotélico, aducido indefectiblemente por todos los colonizadores de que lo imperfecto debe someterse a lo perfecto y consecuentemente "quien puede ver con la mente, por naturaleza manda y domina y quien puede ejecutar con el cuerpo, por naturaleza obedece y sirve" esto es, que los menos inteligentes deben someterse a los más inteligentes. Pero ni Aristóteles ni después Sepúlveda se limitan a postular que manden los que más valgan, sino que con evidente exageración justifican la esclavitud de los menos dotados como una imposición de la naturaleza. Y como éste era el caso de los indios, Sepúlveda concluyó que por derecho natural, identificado por él con el pensamiento de Aristóteles, los indios han de estar sometidos a los españoles y si no lo hacen de grado, habrá que obligarlos por la fuerza de las armas.
Explica la justificación de Sepúlveda para someter a los indígenas a los españoles.

Frente a esta servidumbre natural sostuvo briosamente fray Bartolomé de las Casas que todo hombre, sea cual fuere su cultura, tiene en principio todos los derechos inherentes a la persona humana. Y lo es, había dicho santo Tomás de Aquino, en cuanto posee una razón para que se prepare las cosas que necesita con ayuda de sus manos. Razón y manos es el indiscutible lote de todo hombre. Lo poseen los indios, pues "todos, dice fray Bartolomé de las Casas tienen entendimiento y voluntad, todos cinco sentidos exteriores y cuatro interiores y se mueven por objeto dellos. Todos se huelgan con el bien y sienten placer con lo sabroso y alegre, y todos desechan y aborrecen el mal".
Reconoce que no todos los pueblos tienen el mismo nivel de desarrollo, pero niega que haya uno solo que no esté capacitado para recibir la cultura. No llegaron a ningún acuerdo los contendientes. Pero la controversia puso bien en claro las enormes consecuencias políticas y sociales de la cuestión tan agriamente discutida.
Explica el argumento de Fray Bartolomé de las Casas sobre la racionalidad de los indígenas